Turismo sostenible: un viaje que empieza en casa

Turismo sostenible: un viaje que empieza en casa

Publicado el 11-02-2026 27-09-2025 Escuela del saber común

Ante el despegue turístico de nuestra comarca, que arrancó ya hace unos años y que ahora está cogiendo una dinámica de mucho avance, y ante el apellido de “sostenible” con el que se acompañan casi todo tipo de iniciativas, públicas y privadas, en este ámbito, las asociaciones de la comarca nos hacemos una serie de preguntas: 

¿puede el turismo contribuir a un rural vivo y con oportunidades para todas las personas? En caso a afirmativo, ¿qué tipo de turismo sería? ¿es suficiente con ponerle el apellido sostenible? ¿de qué hablamos cuando hablamos de turismo sostenible? ¿podemos disponer de indicadores claros que nos hablen de la sostenibilidad de las iniciativas turísticas que se están desplegando por la comarca, tanto a nivel público como privado, más allá de que lleven el adjetivo de sostenible? ¿qué deberíamos de tener en cuenta a la hora de promover iniciativas asociativas desde el enfoque de la sostenibilidad? 

Para responder a estas preguntas nos reunimos, el 27 de septiembre en Puerto de Vega, más de 50 vecinos y vecinas de la comarca, a título individual y representando a más de 18 colectivos, representantes institucionales y otras personas interesadas, contando además con un experto universitario en estos temas (Melchor Fernández, Universidad de Santiago de Compostela), y muy conocedor de nuestra comarca.
El detalle de todo lo que ocurrió en este encuentro puedes consultarlo aquí, y a continuación recogemos algunas conclusiones que pueden ser útiles a la hora de reflexionar, tomar decisiones o posicionarnos, como asociaciones, en torno a las iniciativas turísticas de la comarca. También pueden ser útiles de cara a diseñar nuestras propias iniciativas, si tienen algún impacto a nivel turístico.
 
Para iniciar con un poco de claridad, partimos de que “El desarrollo turístico deberá fundamentarse sobre criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales”.
Al respecto de si es acertado plantearse la disyuntiva de turismo Si o No, se plantea que el turismo no es tanto un problema como un desafío. De esta forma, debemos de orientarnos, no a eliminarlo (algo que sería perjudicial para las personas y los territorios) sino a hacerlo de la forma que creemos más oportuna. A este respecto, hay una reflexión, que puede ser interesante realizar a la hora de entender el turismo como un problema, y es la relación entre la democratización del mismo, y esa mirada como problema (antes los turistas eran l@s veraneante, los conocíamos, estábamos encantados de recibirlos y nos daba pena cuando se iban. Ahora son muchos, no los conocemos, no nos gusta recibirlos y nos encanta cuando se van). Reflexionar sobre esto ya nos puede dar algunas claves acerca de qué sería un turismo sostenible, y que no lo sería.  

Para poder ver el turismo como un desafío y configurarlo de la forma que cada territorio decida, hay 2 pasos fundamentales: 

 

ANALIZAR - PLANIFICAR 

 
Este análisis y planificación debe de ser tanto en la parte medioambiental, como en la parte económica y social. El primer paso sería analizar desde esta visión completa de la sostenibilidad, y hacerlo con todas las partes implicadas (administración local, negocios, asociaciones, vecin@s...).
Otra variable para analizar sería la que tiene que ver con el impacto, tanto directo (tasas de ocupación, gastos previstos por visitante...), como indirecto (proveedores locales que se implican, …), y el inducido de ambos (beneficios del resto de impactos). 

Como puntos esenciales a la hora de establecer un plan turístico sostenible, se plantean los siguientes, que podrían actuar de indicadores (muy genéricos) a la hora de poner en marcha planificaciones turísticas. ¿Se valoran todos estos aspectos cuando se habla de planes de sostenibilidad turística? 

  • Preserva la biodiversidad (fauna, flora).
  • Incluye la reducción de contaminación y generación de residuos. 
  • Minimiza el uso de recursos naturales. 
  • Se incluye a la comunidad local. 
  • Genera empleo de calidad. 
  • Respeta las tradiciones y la cultura local. 
  • Supone un beneficio equitativo para la población local. 
  • Preserva la identidad cultural. 
  • Promueve el desarrollo de infraestructuras sostenibles.
  • Promociona la movilidad sostenible. 
  • Mide y evalúa el impacto que genera. 
  • Incluye acciones de concienciación y sensibilización a cerca del patrimonio material e inmaterial tanto para las personas del territorio, como para las personas que lo visitan. 

 

Analizar todas estas cuestiones nos permitirían planificar desde el territorio y para preservar el territorio. Con este análisis se podrían gestionar los flujos, promover economías a escala local, impulsando sectores que ahora mismo no estén presentes en los territorios analizados, y distribuir mejor los beneficios de la actividad turística.
A la hora de realizar el análisis, para poder planificar, es imprescindible analizar la capacidad de carga física del territorio, y la capacidad de carga social, que tendría más que ver con la vivencia y percepción de los habitantes. Se abre un debate al respecto sobre en qué sentido Asturias, si apuesta por crear un ecosistema basado fundamentalmente en el turismo, podrán seguir siendo un territorio habitable (tiene que haber vivienda, servicios, …), y no solo visitable. La turistificación expulsa a quienes lo habitan.  No cabe duda de que estos efectos adversos, ya no del turismo, sino de la tusitificación, se pueden controlar si se tienen en cuenta los parámetros y puntos de carga mencionados inicialmente.  Hacer un análisis de la capacidad de carga de vivienda turística de cada territorio, y tomar medidas al respecto, puede ser una forma de asegurar que hay suficiente vivienda disponible para las personas que viven de manera continuada en el territorio.  
Se abordó una variable muy interesante, por el impacto que está teniendo en el desarrollo turístico de nuestra comarca, y es el de la estacionalidad. Nos encontramos con grandes picos de afluencia en determinadas fechas del año que, sin lugar a dudas, provocan una dinámica turística muy poco sostenible. Se plantea la visión más comarcal que localista, como una forma de desestacionalizar. Para localidades muy pequeñas, gestionar la estacionalización (personal, proveedores, etc.) es más complicado que hacerlo en ciudades grandes o en conjunto con otros. A este respecto también se aporta que, si pensamos en el turismo más allá de las fiestas de verano, y pensamos en turismo cultural, educativo, de naturaleza…es más fácil acercarse a la desestacionalización.
En este sentido se ponen en valor los encuentros, como este que estamos celebrando, en el que hay vecinos y vecinas, representantes institucionales, personas expertas desde un punto de vista académico, que podrían ser el germen perfecto para poder hacer este análisis. Las mesas turísticas, con participación de todos los agentes comunitarios, también pueden ser otro espacio muy positivo en este sentido.
 
Por otra parte, se determina el papel importantísimo de la educación y sensibilización, tanto para que las personas que habitan el territorio comprendan el valor del mismo en todas sus dimensiones, como para lo que tiene que ver con la educación como turistas (respeto e interés por descubrir).
Algunas ideas que las asociaciones pueden tener en cuenta a la hora de diseñar sus propios eventos, o apoyar la generación de eventos o iniciativas turísticas, en cuanto al tipo de eventos y/o acciones que podrían promover las asociaciones todas las personas coinciden en que:  
  • Para la SOSTENIBILIDAD MEDIO AMBIENTAL:  
    • Fomentar el consumo de productos de KM0 y productos locales identitarios.  
    • Apostar por el crecimiento en calidad, más que en cantidad (decrecimiento), huyendo del fomento de la cultura de los macroeventos y el botellón.
    • Promover el uso de transporte público o, al menos colectivo.
    • Evitar la generación de residuos, promover el aprovechamiento de recursos, y disponer de puntos de reciclaje suficientes.
    • Potenciar el valor paisajístico y medioambiental (fauna y flora), incluyendo en las actividades los espacios naturales y su protección.  
    • Control de la capacidad de carga.
    • Reivindicar el cumplimiento de las leyes medioambientales e incidir en que las mismas tengan una estrategia desde el territorio y con visión de comunidad autónoma y de comarcas. 
  •  Para la SOSTENIBILIDAD SOCIAL y CULTURAL/IDENTITARIA:
    • Tener en cuenta la posibilidad de participación de personas de diversas condiciones (edad, origen, sexo, procedencia, religión, entre otras).   
    • Contar con la población local para el diseño de las acciones, teniendo en cuenta sus percepciones, intereses y expectativas.  
    • Reforzar la cultura y la tradición de la comarca, promoviendo las lenguas locales, dando visibilidad a la propia cultura, a los productos locales. 
    • Tener en cuenta a todos los negocios locales, de los distintos sectores, para contar con su apoyo en todos los sentidos (conocimiento, recursos,…). También con otros agentes comunitarios (instituciones públicas, asociaciones,…) 
    • Desestacionalizar la actividad desde el punto de vista de que lo que es bueno para quienes nos visitan, también lo es para quienes habitan de manera continuada.  
    • Coordinar el cronograma de eventos y actividades para evitar solapamientos.  
  • Para la SOSTENIBILIDAD ECONÓMICA:  
    • Diseñar las acciones desde el punto de vista del beneficio para el territorio (no solo para quienes promueven), y un equilibrio justo de esos beneficios.  
    • Promover el consumo de producto local y de KM0 
    • Apoyarse en los negocios locales,  
    • Fomentar equilibrio sectorial (1º, 2º, y 3º sector), tienen que coexistir.